Entre indígenas, costumbres y tradiciones

¿Sabías que el 9 de agosto se celebra el Día Internacional de los Pueblos Indígenas? ¿Por qué es importante saberlo? ¡Aquí te lo cuento!

Justo ahora que el mundo atraviesa por una de sus etapas más críticas y gracias a que mis papás tienen una pequeña propiedad en un pueblo al sureste de Yucatán – en la que solíamos pasar el verano – me puse a pensar en cómo estarían atravesando sus habitantes la contingencia si las fronteras y accesos a la comunidad fueron cerrados.

Entonces, surgió en mi la inquietud de que, como ellos, cientos y miles de pueblos indígenas en el mundo quizá estarían pasándola mal o tal vez mejor que nadie gracias a que su vasta diversidad les ha permitido conservar sus usos, costumbres y tradiciones hasta la actualidad.

Fue así como me di a la tarea de investigar un poco sobre los pueblos indígenas y descubrí que el 9 de agosto se celebra (desde 1994) el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, fecha en la que se conmemora la diversidad lingüística, usos, costumbres, tradiciones y creencias que estos poseen y que han conservado con el paso del tiempo.

Una de las principales características que encontré es que, pese a sus grandes diferencias étnicas, muchos de ellos comparten aspectos comunes importantes. Entre ellos, la forma de relacionarse con sus territorios tradicionales y su entorno, así como la voluntad de preservar sus formas de organización, sus valores culturales, sociales y económicos que con frecuencia son diferentes a las normas que predominan en las sociedades en las que viven.

Por supuesto, no todo es color de rosa, aunque uno de los principales objetivos de conmemorar dicha efeméride sea el preservar lo antes mencionado, el objetivo primordial es hacer valer los derechos de quienes forman parte de dichas comunidades, ya que, uno de los desafíos más importantes que comparten los pueblos indígenas es justo ese, el defender sus derechos, que estos sean reconocidos y protegidos de manera categórica y fundamental.

Lamentablemente, en la actualidad estos pueblos se encuentran dentro de las poblaciones más vulnerables y perjudicadas del mundo – y no lo digo sólo por COVID – lo menciono porque la realidad es que, desafortunadamente, poco a poco se está perdiendo el interés en apoyar al prójimo de forma auténtica y desinteresada, tanto en las grandes ciudades como en los pequeños poblados.

Obviamente no todo está perdido, porque sí, COVID vino a frenar el mundo de un momento a otro, pero también en muchos de los casos (me gusta pensar que en la mayoría) esta pandemia vino a reconectarnos, a darnos ese aliento de humanidad que nos hacía falta. Hemos visto a cientos, miles y millones de personas morir, pero también hemos visto la misma cantidad de personas apoyándose, brindándose la mano uno a otro, siendo resilientes y solidarios, lo que sin duda permeará hasta los pueblos indígenas que tanta identidad le han dado al mundo.

Pero, ¿qué podemos hacer para apoyar a los pueblos indígenas? La respuesta es muy sencilla. En Playa del Carmen, por ejemplo, cientos de comerciantes peregrinos semana a semana vienen a la ciudad desde sus comunidades en la zona maya a vender frutas y verduras de sus propios huertos, hay quienes venden comida – deliciosa debo decir – y otros productos hechos artesanalmente por miembros de sus pueblos y me parece que esta es una muy buena forma de apoyarlos, consumiendo y comprando lo hecho por nuestra gente del campo y de las comunidades.

Además de todo, fomentamos la economía circular, incentivamos a que más personas consuman local y lo mejor, enaltecemos la importancia que tiene el ser solidarios, respetuosos y agradecidos con nuestros diversos – hermosos – pueblos indígenas.

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